FANDOM


Flirtation of Fate
Nalini Singh ha compartido en sus redes sociales un extracto de su próxima novela,  Flirtation of Fate

Este extracto pertenece al prólogo y se lleva a cabo en la ceremonia de apareamiento de Hawke y Sienna, cuando Kenji terminó con un ojo morado. He aquí cómo.

Garnet estaba disfrutando de la brillante noche clara de la montaña y tratando de no pensar en cierto hombre y en lo condenadamente bueno queél se había sentido contra ella durante su baile, cuando captó el aroma de roble y fuego y algo intensamente masculino. Un perfume que la había rodeado una media hora antes, cuando Kenjiirrumpió en su baile con otro teniente SnowDancer. Ella lo había percibido en su piel después, una burla silente y agravante. 

Con su lobasubiendoa la superficie de su piel por el recuerdo, ella gruñó bajo en su garganta. 

–Vete, Kenji. –No había necesidad de elevar la voz, su audición era tan buena como la de ella, y él estaba cerca. Debía haberse mantenido contra el viento mientras se acercaba. 

–¿Por qué tienes que ser así? –preguntó él, rondando entre los árboles para caer junto a ella, alto y elegante y con los bellos rasgos de una estrella pop japonés. Con puros ángulos limpios y huesos marcados. Su cabello ligeramente largo estaba teñido de un rico purpura y rociado con pequeñas estrellas doradas que solo aumentaba más el efecto. 

Ella lo habría considerado un amaneramiento, sino fuera que él había estado haciendo cosas así desde que era un niño demasiado joven para siquiera considerar ser genial. A los siete años de edad, una vez se había dibujado "tatuajes" con un marcador permanente.

Luego hubo una vezen que había pintado su cabello con pintura de casa. Todavía podía recordarlo con su cabeza afeitada, había sido la única forma en que sus padres pudieron quitar todos los trozos de la pintura tóxica, ya que el cambio podría haber redistribuido la pintura a lo largo de todo su pelaje de lobo. Ellos habían estado más angustiados que Kenji. Él le había pedido al barbero cortar patrones en zigzag en el rastrojo resultante.

A ella le gustaba cómo llevaba su cabello ahora, lo bastante largo como para hacer una alusión a la rebelión, los mechones gruesos y sedosos.

–¿Vas al lago? –preguntó él, sus ojos verdes fijos en ella.

Poniendo medio metro de distancia entre ambos porque sabía que no era una buena idea estar a solas con un buenísimo y muy excitante KenjiTanaka cuando había tomado una bebida o tres y sus inhibiciones estaban reducidas, dijo:

–Iré al lago, para estar sola. 

Él cerró la distancia que los separaba. Sus botas tocaron los dedos de sus pies descalzos, estaba demasiado cerca,pero su naturaleza cambiante no le permitiría ceder ahora que la había retado. Sin mover el pie ni un centímetro, echó la cabeza hacia atrás para mirarlo a los ojos.

Él frunció el ceño y dio un paso atrás. 

–Lo siento. Se me sigue olvidandoque eres más baja que yo. 

Ella no pudo descifrar si eso era un cumplido o un insulto. 

–Me voy ahora. No me sigas. 

–Tú sí que sabes mantener una pelea, Garnet–dijo él cuando ella dio la espalda–. Al igual queun elefante se aferra a sus recuerdos. –Su voz era juguetona, ligera, como si ellos hubieran estado juntos durante demasiado tiempo

–Vete –dijo de nuevo, una sensación asombrosa depérdida haciéndose eco en su interior. No, se ordenó a sí misma, no vayas allí. El momento de Kenji y ellaya se había acabado. No habría segundas oportunidades, no cuando Kenji le había mostrado todo lo que podría lastimarla si le abría su corazón.

Y mucho menos cuando el hombre en el que él se había convertido no se parecía en nada al chico listo, risueño del cual una vez se había enamorado. Kenji era un buen teniente, un compañero de manada con el que se apoyaría durante una crisis y quien le hacía rodar sus ojos por su extravagante coqueteo, pero él no conocía el significado del compromiso cuando se trataba de mujeres.

–Shoo –lo despidió cuando él se pegó obstinadamente cerca–. Quiero estar sola.

–¿Una de esas veces, eh? –Deslizando sus manos en los bolsillos de sus vaqueros, su camisa negra colgabafácilmente en los hombros anchos, él siguió caminando a su lado–. Jamás te importó que te acompañara antes.

–Tenía doce. –Y pensaba que él colgaba de la luna.

Extendiendo la mano, él tiró de un mechón de su cabello. 

–Solíamos ser amigos.

Ella se detuvo y lo encaró. 

–Fue hace mucho tiempo. –Siendo más precisa: siete años y dos meses. O también conocido como la noche de su vigésimo primer cumpleaños. Pero ella no iba a sacar eso a colación esa noche, no iba a hablar sobre la noche que había devastado su corazón tierno y esperanzado.

Lo que tenía que recordar era que eso también la había salvado.

Habría sido mucho peor si ella hubiera terminado con Kenji solo para que él se alejarse poco después, cuando otra mujer le llamara la atención. 

–¿Cómo está Britney? –dijo ella en lugar de concentrarse en los sueños perdidos de la niña que había sido.

–¿Britney? –Aburrida confusión en los ojos verdes que eran un recuerdo de su bisabuela materna. Entonces una luz brilló–. ¿Britney Matthews?

Con sus garras pinchando sus palmas, sonrió con dulzura. 

–¿Conoces a otrasBritneys que te hayas cogidohasta el cansancio?

Una quemadura al rojo vivo en los altos planos de sus pómulos. 

–Eso fue hace una vida. ¡Yo tenía dieciocho años! ¿Estás molesta por eso? –Él negó con la cabeza, las cejasuniéndose–. Pensé que tú…

Garnet lo cortó antes que él pudiera mencionar la noche sobre la que nunca habían hablado, de la que nunca hablarían, no hay nada que decir sobre ella. Kenjila había incentivado, robado su corazón, y luego al final la había tirado a la calle. Pero ellos tenían otras cosas que discutir, porque ahora que había mencionado aBritney, ella estabamolesta. Tal vez fuera culpa del alcohol, pero tenía varias cosas que decirle a Kenji “Casanova” Tanaka sobre su gusto en mujeres. 

–Sabías lo horrible que ella era conmigo, cómo hacía de mi vida un infierno y no solo la llevaste al baile, ¡saliste con ella por un año!

Una expresión aturdida en su rostro. 

–Sé que ustedes no se gustaban, pero pensé que era, ya sabes, cosas de chicas.

–¿Cosas de chicas? –¿Era realmente tan despistado?–. Ella trató de hacer que mi apodo fuera Pigmea. –La única razón por la que no se había enganchado era porque ya casi todos sus amigos y compañeros de manada la llamaban Jem, y ella tenía bastante dominio, incluso a los dieciséis años, para asustar a la mayoría de la gente para que se callaran para la mierda antes de que utilizaran cualquier otra cosa.

Kenji siempre la había llamado Garnet. A él solo le había gustado.

Como a ella le había gustado escuchar su nombre de pila de sus labios. 

–Pensé que ella solo estaba jugando contigo cuando dijo eso. –Él frunció el ceño–. A ti nunca te importó que yo te llamara Enana.

Eso se debía a que él había sido su amigo, y que ella sabía que no quería ofenderla con eso. De la misma forma en que ella lo había llamado cariñosamente larguirucho cuando él ganó altura. A los dieciocho, los músculos habían alcanzado su altura y él había sido magnifico. 

–Jesús, Kenji, Britney era una perra de primera clase. –Garnet no iba a retirarse–. Ella disfrutaba molestar a las chicas más jóvenes. 

–No es como si no pudieras manejarla.

Aun así había sido una chica adolescente con el consiguiente frágil ego… Y había tenido un enamoramiento gigante con el mejor amigo de su hermano mayor. El mismo amigo que estaba parado frente a ella justo ahora. 

–Lo que sea. Perdí todo el respeto por ti el día que te acostaste con ella. 

Su boca se abrió. 

–¡Era un adolescente! –reiteró–. ¡Ella tenía las tetas gigantes y las piernas hasta el cuello y pensaba que yoera el mejor invento desde el pan rebanado! 

Garnet tenía los pechos del tamaño de una manzana, si estaba siendo generosa consigo misma, y, dada su altura, sus piernas nunca iban a ser las de una supermodelo. Dejando al descubierto sus dientes y cruzando los brazos sobre su pecho, ella sonrió. 

–Perdiste. Todo. Mi. Respeto. –Se inclinó hacia él–. Poof.

–¿Sí? –De repente beligerante, se puso en su cara–. ¿Y qué hay sobre ti? ¿Saliendo con Bacon-Descerebrado?

Viendo rojo, lo empujó en el pecho. 

–¡Su nombre eraBarton, y él era un buen tipo!

–Que tenía una gran cantidad de espacio dentro de su cráneo. Debió haber sido por todos los golpes que recibió en el campo de fútbol.

Garnet se negó a admitir que el dulce Barton había, de hecho, sido un poco desafiado intelectualmente. 

–Al menos sabía cómo manejar a una mujer de verdad.

El gruñido de Kenji hizo que su propio pecho retumbara en desafío. 

–Tenías quince jodidos años cuando intentó algo contigo –apretó los dientes–. Yo debería haber hecho algo más que dejarlo inconsciente.

Los ojos de Garnet se volvieron los de su loba. 

–¿Ese fuiste tú? –Barton rompió las cosas con ella sin advertencia, después de volver con un ojo negro que había dicho que fue una herida de entrenamiento. 

Los músculos de Kenjise agarrotaron. 

–Él era jodidamente mayor y tú eras…

Garnet lanzó su puño en el rostro de Kenji, tirando su cabeza hacia un lado.

Él se sacudió, una mano yendo a la mandíbula. 

–¿Qué carajo, Garnet?

–Eso fue por Barton –dijo ella, su respiración entrecortada–. Y por mí. Gracias a ti, tuve que ir sola al baile. 

Su ojo, que yase veía que estaba amoratándose, provocó una punzada de remordimiento en su intestino.

–Mejor eso a que un tipo se aproveche de ti, en especial cuando él sabía que no debía hacerlo–dijo Kenji. 

Furioso calor inundó su rostro, borrando todo rastro de remordimiento. 

–Yo sabía lo que estaba haciendo.

–¡Quince! –dijoKenji de nuevo, su voz más gruñido que sonido–. Y todavía te veías como una niña. Él era un maldito pervertido.

–¡Tenía pechos! –Ella se metió las manos por debajo de los pechos–. ¡Solo porque tú prefieras las tetas de tamaño de globos no significa que cualquieraque salga conmigo sea un pervertido!

Con los ojos deslizándose desde sus pechos, Kenji gruñó bajo en su garganta. 

–Eso no es lo que dije.

–¿No? Sí que sonaba así.

–Maldita sea, Garnet, yo… –Sin previo aviso, solo sus fuertes y hermosas manos se empujaron en su pelo y su boca se cerró de golpe en la de ella.

© 2016 Nalini Singh

Referencias

¡Interferencia de bloqueo de anuncios detectada!


Wikia es un sitio libre de uso que hace dinero de la publicidad. Contamos con una experiencia modificada para los visitantes que utilizan el bloqueo de anuncios

Wikia no es accesible si se han hecho aún más modificaciones. Si se quita el bloqueador de anuncios personalizado, la página cargará como se esperaba.